Para ser alto hay que saber estar a la altura (con esta frase hoy me he ganado el cielo). Muchas personas bajitas (entre las que me incluyo), nos despertamos cada día con la ilusión de que, de la nada, las piernas se nos hayan estirado treinta centímetros… pero eso no va a pasar. Pero ¿sabías que no todo son ventajas en lo que a ser altos se refiere? Medir más de la cuenta puede tener algunos inconvenientes, como bien podréis ver en las imágenes que os traemos hoy.
1 Lo complicado de hacerse una selfie

En muchos lavabos, si intentas hacerte una foto en el espejo y eres más alto de lo normal… te pueden pasar cosas como estas.
2 Los hoteles no piensan en ellos

Esto es lo malo de que los albornoces de los hoteles sean de talla única.
3 El transporte público debería estar adaptado

No poder pillar un autobús con tranquilidad es uno de los grandes dramas contemporáneos de la gente alta.
4 Lo que decíamos antes…

Hay según que tamaños que no están pensados para el día a día… esta puede ser una imagen muy dura, pero es muy real.
5 Adiós a la intimidad

Los lavabos públicos, por lo general, están hechos para humillar a las personas altas… ¿qué clase de juego macabro es este?
6 Sacar dinero







