Karla María Castellón Mejía, una joven que a sus siete añitos personas sin Dios en el corazón, le cortaron sus dos manos, acabaron con la vida de su madre. a tan corta edad, ella no entendía por la situación que estaba pasando, ¿por qué les habían hecho ese gran daño?. Karla tan solo quería jugar a las muñecas como las demás niñas de su edad, recibir un abrazo, una caricia de su madre, abrazos y cariño que ya no pudo recibir nunca más.
Karla me comenta que fue muy duro adaptarse, pasó por momentos que anhelaba estar al lado de su madre, momentos de frustración, de llanto, pero con la ayuda de Dios, el amor de sus familiares, su cuñada, hermano y sobrinos logró salir adelante.






Es así como continuo sus estudios y se ha graduado de noveno grado del Complejo Educativo Hacienda Cantora de mi querido San Miguel, donde es muy querida por los maestros y alumnos, en especial por su maestra de literatura la señora Juventina Benítez que siempre la ha motivado a seguir adelante.

A pesar de las limitaciones de no tener sus dos manos, no fue dificultad para que Karla tratara de hacer una vida normal, ella hace los quehaceres, lava, cocina, barre, por si esto fuera poco le encanta hacer tortillas.
Uno de los sueños de Karla es tener una prótesis movible en su brazo izquierdo, y en el brazo derecho una prótesis estética.

Es increíble saber que el segundo sueño de Karla es ser Psicóloga, para dar charlas motivacionales y contar su historia a los jóvenes, para poder ayudarles. Decirles que muchas veces lo tienen todo en la vida, que tienen a sus padres vivos y están frustrados, y no quieren estudiar, ni prepararse, que tienen que aprovechar todas las oportunidades que les brindan sus padres, ya que muchas veces no las saben valorar. Estas fueron las palabras de Karla, una joven de 16 años a quien le quitaron sus manos, pero no sus sueños.







