Especialista explica por qué es importante celebrar las fiestas de fin de año sin fuegos artificiales.
Ya falta poco para celebrar las fiestas de fin de año y muchas personas se encuentran realizando todos los preparativos de la decoración, compras, entre otros; sin embargo, otras familias están buscando la mejor manera de proteger a sus familiares que tienen autismo y que sufren a causa del ruido que emiten los fuegos artificiales.
Es importante mencionar que, las personas con autismo, que tienen un procesamiento sensorial diferente al tener los sentidos exacerbados, especialmente el oído, lo que hace que perciban los ruidos de manera aumentada y, como consecuencia, vea alterada su estabilidad emocional y la de su familia.
El estallido y el estruendo de los fuegos artificiales y petardos generan un gran estrés y alteración, muchos entran en shock y convulsionan lo cual convierte las celebraciones familiares en momentos de sufrimiento, recordó la jefa del Programa de Discapacidad de la Defensoría del Pueblo, Malena Pineda Ángeles.
Asimismo, hay que tener en cuenta que la manipulación de fuegos artificiales es la principal causa de incendios en épocas de fiestas, representan riesgos de quemaduras, lesiones, mutilaciones por explosión y problemas de audición para las personas que los usan.
La potencia del sonido que emiten superan en algunos casos los 150 decibeles, siendo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que los ruidos superiores a los 60 decibeles pueden perjudicar la salud auditiva.
Pineda Ángeles recomendó tener presente a las personas con autismo y discapacidad que, en estas fechas en lugar de prepararse para celebrar, tienen que realizar diferentes estrategias para evitar los estruendos, el ruido, la ansiedad y angustia que originan estos.






