La erupción solar sería capaz de afectar a la meteorología espacial en el entorno de la Tierra.
Los científicos de la NASA acaban de observar un nuevo tipo de explosión magnética en la atmósfera del Sol. Este hallazgo de este fenómeno, llamado reconexión forzada, confirma teorías de hace 15 años y puede descifrar un misterio clave sobre nuestro astro.
El Observatorio de Dinámica Solar (SDO) de la NASA detectó una erupción producida en la superficie solar que lanzó un gran bucle de material hacia la corona solar, la capa más externa de la atmósfera del Sol. Este comenzó a caer de regreso a la superficie, pero se encontró con las lineas del campo magnético, lo que provocó una explosión magnética nunca antes vista.
La reconexión forzada es un tipo de reconexión magnética, la cuál fue registrada antes en el Sol, pero nunca se había observado como consecuencia de una erupción. Este nuevo tipo de explosión se produjo debido a que la expulsión de material presionó el plasma (gas ionizado) y los campos magnéticos, haciendo que se vuelvan a conectar.
Aunque la mezcla de líneas de campo magnético del Sol es invisible, se puede detectar por el material que las rodea, que son las partículas cargadas ultracalientes (plasma). Los investigadores de la NASA utilizaron el SDO y se dieron cuenta de que estas partículas se habían calentado hasta llegar a temperaturas de 1-2 millones de grados centígrados.
En una serie de imágenes tomadas durante más de una hora, se pudo observar una prominencia en la corona cayendo de nuevo en la fotósfera (capa más interna del Sol). Al encontrarse con las líneas de campo magnético, se reconectaron en una forma de «X», detallaron hoy en The Astrophysical Journal.






