El fin de año está muy ligado al consumo excesivo de grasas y alcohol que podrían ocasionar graves problemas al hígado. Sigue estas recomendaciones para desintoxicar tu cuerpo.
Las fiestas de Año Nuevo se han convertido en sinónimo de exceso, ya sea por la abundante comida dispuesta sobre la cena o por el consumo descontrolado de bebidas azucaradas y sobre todo alcohólicas.
Estas prácticas que se han vuelto tradicionales del fin de año son perjudiciales para la salud de uno de nuestros órganos que tiene tareas vitales en nuestro organismo: el hígado.
Esta glándula tiene funciones tales como descomponer carbohidratos y desintoxicarlo. Todo lo que consumimos pasa por el hígado. También es responsable de crear bilis y albúmina; procesa nutrientes que luego distribuye al resto de nuestro cuerpo.
Sí creías que consumir un tipo de bebida mucho más caro disminuye el daño que le causamos a nuestro hígado, estas equivocado. Según la especialista en Gastroenterología de Inppares, Bremer Verrero, no existen bebidas alcohólicas que dañen menos que otras.
“Una gota de alcohol puede dañar mil células hepáticas. La gente piensa que si se toma un trago más caro, se daña menos el hígado. No es verdad.”
La especialista señaló que, a pesar de la capacidad regenerativa del hígado, si consumes alcohol en grandes cantidades y de manera continua podría ocasionar daños irreversibles y a la larga se podrían dañar otros órganos como el pulmón, el corazón, el riñón, entre otros.






