Las nubes iridiscentes son uno de los espectáculos más bellos durante el invierno en Islandia, pero también encierran un peligro.
Islandia.- Los habitantes de Islandia y Noruega han sido testigos de un espectáculo alucinante desde los últimos días, se trata de nubes glaciales iridescentes que colorean el cielo como si de una acuarela se tratara.
Este extraño fenómeno tiene lugar en la estratosfera, de 15 a 30 kilómetros de distancia de la Tierra, y es común en los atardeceres o amaneceres de mediados de invierno en las regiones que se encuentran cerca del Círculo Polar Ártico, ¿pero cómo suceden?
Las nubes iridiscentes están conformadas por pequeños cristales de hielo y pequeñas gotas de ácido nítrico, y se forman cuando las condiciones son inusualmente frías en la estratosfera.
Sin embargo, no sólo se trata de un maravilloso espectáculo que deleita la mirada, sino que también representan un peligro para nuestro planeta, pues consumen la capa de ozono.
La Oficina Metereológica de Islandia explica de la siguiente manera las razones por las cuales las nubes adquieren tan peculiares colores:
«Los cristales en las nubes doblan la luz del sol, pero difieren en su longitud de onda. Por lo tanto, la luz azul se dobla más que el rojo. Entonces, la luz roja nos llega desde un ángulo diferente al azul, por lo que vemos que el brillo proviene de otra parte de la nube.
La secuencia de colores desde el borde hasta el centro de la nube es a veces amarillo, rojo, verde y azul pero también puede tener una porción blanca en el medio. Los colores dependen de la distribución del tamaño de las partículas en las nubes».






