Edi Okoro es una de esas personas que hacen que la vida de las personas sea un poco más feliz. Prueba de ello es la forma en la que pidió matrimonio a su futura mujer, Cally. Él le compró el anillo de compromiso y lo guardó esperando el momento adecuado para dárselo… y este, al parecer, no llegaba nunca. Estuvo más de un mes guardando ‘su tesoro’ y la cosa se iba alargando demasiado… y, como bien versa el dicho ‘la ociosidad es la madre de todos los vicios’. Y es que él pilló un particular vicio que os venimos a contar a continuación.
A la espera de encontrar el momento adecuado, Edi llevaba siempre el anillo encima (más vale prevenir que curar), y esto hizo que en su cabeza se activase una idea: sacarle fotos al anillo en presencia de Cally sin que esta se diese cuenta de lo que estaba pasando. ¿Creéis que es algo demasiado arriesgado? Lo cierto es que sí… y aquí os traemos el resultado:
1Así empezó la cosa

00:11/00:30
Esta fue la primera foto que se hizo y, a pesar de estar bastante cagado, se atrevió a sacarlo delante de ella… la cosa le salió bien y, como veréis más adelante, esto hizo que se envalentonase.
2Esto sí que es jugársela

Dejó el anillo en el sitio de las llaves durante unas horas y no se dio ni cuenta.
3 Iban pasando los días…

Y Edi seguía envalentonándose, estirando cada vez más el chicle y, aquí, ya sacaba todo el arsenal.






