En las últimas 48 horas, en la Isla Mauricio, aparecieron muertos delfines, calderones, ballenas piloto, entre otros cetáceos, a causa de la contaminación de sus aguas.
Este lugar está ubicado a 10 kilómetros de donde se produjo el vertido de 1.000 toneladas de petróleo hace tres semanas. Pese a este inusual fenómeno, el gobierno de África explicó que estas muertes masivas no están relacionadas con el accidente petrolero japonés MV Wakashio y su reciente hundimiento. Greenpeace, por su parte, exige una investigación independiente.






