La ausencia de fuertes terremotos en el tramo sur de la famosa falla de San Andrés en California (EE.UU.) puede deberse a la desaparición de un antiguo lago que existió en la región, según científicos estadounidenses, informa la Sociedad Geológica de América.
Un grupo de investigadores encabezados por Ryley Hill, de la Universidad de California en San Diego, sugiera esta idea para explicar por qué no se ha registrado una ruptura fuerte en esta parte de la falla durante más de 300 años, cuando los registros históricos reflejan que los terremotos de magnitud 7 o superior suelen darse de promedio una vez cada 150 años.
La investigación de Hill se basa en un cuerpo de modelado ya existente, aunque se centra en el estudio de un factor clave como es la complejidad de las presiones del agua en las rocas bajo el lago.






