Los perros son capaces de percibir su cuerpo como un obstáculo, al menos para cumplir con la tarea que les pida su amo, así lo ha puesto de manifiesto un experimento llevado a cabo por un equipo de biólogos en Budapest (Hungría) y repetido en 32 canes.

Para la etología —rama de la ciencia que estudia el comportamiento de los animales—, esta capacidad es un indicio de la autoconciencia, la cual solo ha sido confirmada en algunas especies de mamíferos. Así, los elefantes asiáticos se muestran lo suficientemente hábiles como para reconocerse en un espejo y también para moverse hacia un lado cuando se dan cuenta de que su cuerpo supone un impedimento para realizar una acción.
Escenarios incómodos
Hubo también algunos escenarios que complicaban que los animales se concentraran en el ejercicio. En uno los investigadores tiraron suavemente del tapete debajo de las patas con una cuerda. La reacción del can era en muchos casos abandonar la alfombra, incluso si no tenía juguetes encima y no tenía que llevar nada al dueño. Sin embargo, menos perros salieron debido a esta clase de molestias que para levantar el juguete.

Además, no hubo un solo tipo de tapete, sino tres, para evitar que la superficie fuera incómoda para el animal y simplemente quisiera abandonarla, pero los científicos no encontraron diferencias en el comportamiento.






