La ventaja de tener un lío de una noche es que, por lo general (y dejando de lado que contraigas una ETS), no tienes que preocuparte de nada más. Pero si estamos hablando de cosas como el amor y las relacione sentimentales… la cosa ya cambia por completo.
Una de las grandes preguntas que se realizan las personas que están en una relación es: ¿cómo sé si la persona que está conmigo me quiere de verdad? ¿Sigue queriéndome como el primer día? ¿Un poco menos? ¿Un poco más? Lo cierto es que ninguna de estas preguntas tiene fácil respuesta… pero hoy les traemos unos cuantos consejos para que podáis saber por dónde van los tiros.closevolume_off
1 Una mirada directa

Nuestra mirada es una de las principales (y más honestas) formas que tenemos de expresar nuestros sentimientos. Hay quienes, incluso, dicen que puede conocer perfectamente a alguien con tan solo su mirada. Si estás haciendo el amor con tu pareja y esta se queda mirando fijamente a la pared… algo no está bien y no hay que ser un adivino para saberlo.
El contacto visual es fundamental y una de las formas de, no solo leer a tu pareja, sino de que ella te lea, ofrecerle la puerta de entrada a tus sentimientos.
2 Besar con pasión

Un beso está lleno de emociones, cuanto más apasionado sea este, más significativo será- Si lo único que haces con tu pareja es darte pequeños besos sin ningún tipo de pasión y dedicación… puede que las cosas no estén yendo del todo bien.

3 La comunicación es fundamental

Es importante ver si tu pareja se preocupa por tu estado anímico. ¿Te sientes bien con la relación? ¿Sientes que te hace falta más atención? Que tu pareja se preocupe por tu bienestar en estos aspectos es fundamental… y, si no lo hace, puede que, simplemente, no tenga un gran interés en mantener en buen estado la relación, cosa que no es nada positivo para la misma.
No es malo decirle a la persona con la que compartes tu vida que te sientes estancado en las relaciones sexuales, o que desear hacer más actividades juntos; lo importante es decir las cosas y hablarlas. Una comunicación completa hace que el fracaso sea menos probable.






