La película sobre el Titanic, a pesar de tener una historia romántica entre sus pasajeros con Leonardo Di Caprio como protagonista, tiene algunos datos científicos que no se han recreado exactamente tal y como sucedieron. Sí, la película está basada en hechos reales, pero no significa que todo lo que ocurra en ella sucediera al pie de la letra. Hoy os enseñaremos alguna de las afirmaciones que nos hicieron creer pero que son totalmente mentira.
1 ¿Insumergible?

El apodo que todo el mundo le puso, por lo menos en la película, no era del todo cierto. Recordemos que en el largometraje de James Cameron se utilizan muchas frases como: ‘Ni Dios podrá hundirlo’ o ‘Dicen que este barco es imposible de hundir’’. Unsinkable es su nombre en inglés.
Pero claro ¿realmente en su época le daban tal publicidad? Richard Howells, profesor de sociología cultural del King’s College de Londres, lo concebía como un mito.
Charles Haas, presidente de la Sociedad Internacional del Titanic, admitía en diferentes obras que apareció la palabra sumergible, pero hacía referencia a que el capitán, a través de un botón, si ocurría cualquier cosa, podía cerrar los compartimientos y, como consiguiente, hacer que la nave sea prácticamente insumergible. Prácticamente no significa que sea totalmente, pero la prensa decidió omitir este adverbio, para hacerlo ver como el máximo exponente.
2 Dice la leyenda…

Muchos hablan de que el Titanic era famoso ya mucho antes de hundirse, pero estaban muy equivocados. Buscando en los archivos, poco después de que chocase el »insumergible’’, no encontraron apenas material. En cambio, el Olympic, buque gemelo, copaba todas las portadas, sin dejar apenas margen para el Titanic.
3 Verjas cerradas

»Esas verjas nunca estuvieron cerradas mientras el ‘Titanic’ se encontraba en alta mar’’. Estas fueron las palabras de la Fundación Titanic, que elaboró un documental en 2012 desmintiendo la creencia de que había verjas clasistas que estaban cerradas justo cuando ocurrió el fatídico accidente. Estas verjas separaban los de tercera clase con el resto de los viajantes.






