1. Jamás podrías usar un vestido recto sin que quede demasiado apretados alrededor de tus pompas y que todo lo demás se quede todo suelto.

2. O usar un vestido corto sin que empiece a subir por tus nalgas hasta recorrer todo tu cuerpo.

3. Encontrar un mini vestido cuya longitud parece aceptable cuando lo usa la modelo… pero que se vuelve demasiado «sexy» cuanto tú te lo pones.

4. … y se pone todavía peor si tienes que agacharte.

5. Usar un vestido o una falda cuando hace mucho viento. Nope.

6. Que un par de jeans te dure más de un año. Tus jeans terminan desgastándose antes de su primer cumpleaños.
7. Ponerte los jeans rápidamente sin que se vuele un botón.
8. Lo mismo cuando te agachas muy rápido.

9. Comprar el primer par de jeans que te pruebas.

10. Comprar unos jeans sin probártelos en una tienda en línea.

11. Comprar la misma talla para la parte de arriba y de abajo de tu bikini.

12. Usar una falda recta pegada sin el miedo constante de reventar el cierre.

13. Usar jeans de cintura baja si sentirte rarísima y tener que estar subiéndolos todo el tiempo.

14. Pasar todo el día sin enseñar la línea divisoria de tus nalgas.

15. Encontrar pantalones cortos que realmente te queden.







