Muchos sufrimos de dolor de espalda y, a menudo, creemos que simplemente tumbándonos y descansando ya solucionaremos el problema, pero lamentablemente no es tan sencillo.
De hecho, el sedentarismo no es nada bueno y lo que mejor le viene a nuestra espalda para combatir el dolor agudo es el movimiento. Estar activos hará que la intensidad del dolor se vea muy reducida, mientras que estar quieto durante largos periodos de tiempo hace que nos duela más y, además, nos hace creer que, si nos movemos, nos dolerá más. Pero justo lo contrario.

Esta información la ha dado Laura Finucane y ha sido respaldado por el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS)
“Una de las medidas más importantes que puedes tomar es seguir en movimiento y continuar tus actividades habituales dentro de tus posibilidades”.

Aunque obviamente es importante destacar que si el dolor empeora o dura más de 6 semanas (considerándose dolor crónico) hay que ir al médico porque es posible que nos encontremos con algo más grave.
Los factores más ligados al dolor de espalda agudo suelen ser los siguientes: un mal descanso, el sobrepeso, la falta de actividad física y otros problemas sociales, como el estrés en el hogar y el trabajo.

Obviamente la postura también influye mucho y, más que sentarse bien, lo que ayuda a tener una buena postura es, precisamente, no estar sentado durante espacios de tiempo muy largos, con lo cual, alternar entre sentarse y estar de pie puede ser un buen hábito durante tu jornada laboral.






