El coronavirus se ha apoderado, de momento, de nuestras vidas. Estamos, desde la cuarentena, luchando para aplastar la curva de contagio; los miembros de nuestro sistema sanitario público se están dejando literalmente la vida y, como sociedad, estamos probando que, cuando es necesario, podemos remar todos en la misma dirección.

Saldremos de esta, pero todavía no; aún quedan muchos días de encierro y, cuando todo esto acabe, si con algo debemos quedarnos, es que somos una especie social y que, cuando nos quitan eso, nos lo quitan todo. Sería bueno no olvidarlo nunca.
Es cierto que las muertes causadas por el coronavirus no se paran de suceder. Estaremos, lamentablemente, durante un tiempo en esa tendencia. Pero también hay sitio para la alegría. Estos días de cautiverio, han sido muchas las personas que han decidido alegrar un poco las jornadas del resto: conciertos improvisados desde los balcones, clases de yoga por Instagram, un Batman ibérico repartiendo papel higiénico… la imaginación del ser humano es infinita.
Y es que debemos aprovechar los rayitos de luz que se cuelan entre las espesas nubes del pesimismo.
Esto nos lleva directamente a la noticia que os traemos hoy. El pasado quince de marzo, como ya es habitual desde que surgió todo este asunto del coronavirus, los informativos de Televisión Española nos estaban contando la actualidad de la crisis sanitaria que estamos viviendo.







