En muchas ocasiones hemos sido testigos de cómo los animales tienen desarrollado, al igual o superior que cualquier ser humano, su instinto materno.
Hemos leído o visto diversas historias de cómo algunos animales son capaces de entregar hasta su propia vida con tal de proteger la vida de sus crías, así como todo el amor que pueden llegar a sentir por ellos.
Peor también hay animales que aunque transmiten ese sentimiento a cualquier ser humano, a pesar de no tener relación alguna con ellos.
Peor también hay animales que aunque transmiten ese sentimiento a cualquier ser humano, a pesar de no tener relación alguna con ellos.
Ese es el caso de Kiki, una gorila que se encuentra en el zoológico Frankin Park en la ciudad de Boston, la cual protagonizó un tierno e inesperado momento junto a una madre y su bebé que se encontraban de visita.






