El popular dicho parece aplicar muy bien en el caso de un infiel que fue descubierto en pleno transporte público en México por su esposa y suegra.
“No, pendejo. Fíjate como me dejaste por esta perra”, le espeta la pareja oficial al traicionero que se encuentra sentado junto a la amante.
“La vas a pagar bien caro tú pendeja… tú eres madre, también; eres madre, pende**”, agrega la suegra.
“¿No te duele lo que me hiciste?, ¿no te duele, Fernando? Abandonaste a tu hijo y me dejaste embarazada por esta perra”, insiste la traicionada mientras le grita en la cara al sujeto.






