El gato ruso Fedia de la región de Rostov se ha convertido en una estrella de las redes sociales y ha protagonizado una docena de publicaciones en medios extranjeros por su peculiar aspecto y sus ojos que hacen que parezca siempre sorprendido.

Natalia Zhdánova, la dueña del animal que se encarga de sus redes sociales, relata que un día, una gata callejera llegó a su patio trasero. Más tarde, parió dos crías, una de los cuales era Fedia: un felino débil y enfermo, que además, tenía alergias, complicaciones en sus ojos, en sus patas traseras y problemas de coordinación.

La familia no sabe si su aspecto se debe a un trastorno genético o si su madre, que murió poco después, lo había dejado caer desde una gran altura. De todos modos, decidieron quedárselo, pues sospechaban que, a diferencia de la segunda cría, nadie querría adoptarlo.






