Estos días la humanidad está sufriendo un periodo de crisis bastante catastrófico. Un nuevo virus ha invadido nuestras sociedades y parece que se resiste en irse. Esta nueva alarma mundial ha hecho que el Gobierno tome medidas muy drásticas, pero necesarias para, sobre todo, no colapsar el sistema sanitario español.
Una de las medidas más importantes ha estado el inmediato confinamiento en nuestras casas. Eso ha comportado el cierre de la mayoría de las tiendas e industrias para así disminuir la cantidad de infectados. Todo eso ha hecho que nosotros, como buenos ciudadanos, nos quedemos en casa tranquilos y cumpliendo todas las indicaciones de las autoridades sanitarias.
Esta nueva situación conlleva pasar muchísimas horas encerrados en casa sin tener contacto con algunos de nuestros seres queridos. Y no solo las relaciones interpersonales han menguado, sino que también lo han hecho tus actividades diarias como ir a trabajar, a la oficina, salir a dar una vuelta, ir al gimnasio, pasear al peque de casa y llevarlo al parque…

Al estar tan recluidos en nuestras casas, eso ha hecho, obviamente, que aumente el famoso aburrimiento. Y es que aunque normalmente concebimos el aburrimiento como un sentimiento desquiciante e indeseable, muchos expertos coinciden en que aburrirse también es sano e incluso ayuda a la mente a fomentar la creatividad.
Estimula la creatividad
Aburrirse tiene muchos beneficios, entre ellos, estimular la creatividad y sacar tu mayor potencial. Y es que aunque no nos demos cuenta, vivimos en una era la cual promueve muchísimo la hiperestimulación sensorial (teléfonos, videojuegos, televisión, ordenadores…) e impide que nos aburramos. Pero, según un estudio de Australian National University, junto con la Nanyang Technological University y el Singapore Management University, han descubierto que el aburrimiento es una fuente muy poderosa de creatividad y productividad.

Los resultados también sugieren que podría ser un recurso potencial para las empresas y las organizaciones. Google y Salesforce están implantando el aburrimiento como método para crear.
El aburrimiento no es negativo
Aunque todos pensemos que el aburrimiento es un sentimiento negativo, no lo es. Este es una de las emociones que menos se ha estudiado a nivel científico y psicológico.






