Jaime James, de 39 años, y su marido David, de 26, no pudieron echar la mirada hacia otro lado sabiendo que un gatito de corta edad deambulaba en solitario por un aparcamiento poniendo en constante peligro su vida.
La pareja tardó un par de días en ganarse la confianza del minino, quien, al principio, se mostró muy desconfiado de las personas; y registró todo el proceso en vídeo.
El momento más delicado de la operación fue, según cuenta la pareja, cuando el primer día vieron al gato saltar a una alcantarilla después de haber estado sentados con él durante una hora y media.
Jaime dijo: “Parecía asustado y hambriento y queríamos ayudarlo”.
Una vez en casa, el gato, al que terminaron llamando Donald, comenzó a experimentar sus primeras veces y su primer baño.
Ahora, Donald es adicto a que lo acaricien y disfruta del calor de su nuevo hogar.
La pareja lo llevó al veterinario y, tras una revisión y comprobar que estaba sano, conoció su nuevo hogar.






