Cuando te haces un tatuaje, por lo general, lo haces con la idea de que lo tendrás toda la vida en tu cuerpo. ¿Qué no hay que hacer entonces? Pues ir al primer tatuador que se te cruce por delante… y es que, si no tienes cuidado con eso, puede pasarte lo mismo que le pasó a los protagonistas de nuestra historia de hoy: estas personas quisieron hacerse ‘el tatuaje perfecto’… y acabaron con un desastre de tres pares de narices.
1 ¿Quién ha dicho ‘demasiado cargado’?

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La verdad es que este es un claro ejemplo de que, en la mayoría de ocasiones, menos es más… sin ninguna duda.
2 Un amante de los aviones

Por eso, se ha hecho este: en absolutamente todas las perspectivas que existen.
3 ¿Alguien sabe qué es eso?

Suponemos que es un intento de Buda muy mal hecho… pero lo cierto es que parece una mancha de aceite.






