Hay historias que nos hacen darnos cuenta de la suerte que tenemos algunos. Rachel Pighills es una británica de 33 años con una serie de dolencias de lo más peculiares y peligrosas: un giro de cabeza brusco hacia el lado equivocado, y su vida se puede ver apagada en cuestión de segundos.

Según informa la BBC, lo de esta mujer es un caso muy particular y la única solución que tiene es pasar por el quirófano, donde se jugaría la vida en una arriesgada y complicada operación.
Rachel sufre de una dolencia llamada invaginación basilar, lo que provoca que la parte superior de su columna se comprima contra la base de su cráneo. Esto también le ha supuesto otra dolencia conocida como inestabilidad atlantoaxial, consistente en una compresión de la médula espinal, y otra conocida como platibasia, un aplanamiento de la base del cráneo, y el síndrome medular cervical.

Esto, simplificándolo mucho, supone que el cuello de Rachel no pueda soportar el peso de su propia cabeza. Además, un giro brusco hacia la izquierda, podría dislocarle la columna, llevándola a una situación potencialmente mortal.
Cuando ella gira la cabeza ligeramente hacia la izquierda, se produce una dislocación parcial de la columna; si se hace de forma más contundente, esto puede suponer lo que se conoce como una ‘decapitación interna’ y, por lo tanto, la muerte de forma instantánea.







