Debido a los niveles de afectación que ha alcanzado la pandemia por COVID-19 alrededor del mundo, las grandes potencias mundiales han diseñado y programado robots que realicen labores médicas y sanitarias con el objetivo de minimizar el contacto físico entre los pacientes infectados y el personal médico.
En Ecuador, el Robot “Panchito” mide 60 centímetros de alto y su trabajo es desinfectar los hospitales, emitiendo una luz ultra violeta que desinfecta un 99.99% de las superficies en un radio de 7 metros aproximadamente.
Un hospital de Italia, utiliza un robot que identifica el número de las camas, toma la presión arterial, el ritmo cardíaco y los niveles de oxígeno de los pacientes afectados por COVID-19.
También en Suiza, un pequeño hospital que sufre por la falta de personal de enfermería, utiliza un androide que realiza las actividades que normalmente desempeñan los enfermeros, como la toma de temperatura, signos vitales y niveles de oxígeno, supliendo de esta manera las necesidades de los pacientes pero limitando el contacto humano.







