Li Yuanyuan, un repartidor de la ciudad china de Changzhou, realiza su trabajo acompañado de su hija Fei’er desde que tenía dos años. La sube en su motocicleta y ambos salen a cumplir con los domicilios. Recientemente se popularizó en Internet un video de Li con la niña, cuando era más pequeña. En ese entonces, la acomodaba en su maleta de entregas y la subía sobre su moto. Ahora Fei’er ya tiene cuatro años y aún continúa preparándose cada día para cruzar la ciudad con su padre.
En una reciente entrevista para la agencia Ruptly, Li afirmó que fueron las difíciles condiciones de pobreza de su familia las que lo obligaron a cargar con su pequeña al trabajo. Él y su esposa deben turnarse para cuidarla y, ante la imposibilidad de dejarla con alguien más, llevarla en su moto ha sido una “medida útil”, dice. “Llevamos dos años cuidando de nuestra hija de esta manera. Nos hemos hecho más fuertes por dentro y tenemos más esperanza en el futuro”, añade la madre de Fei’er, Yang Hequn.






